Lógica para payasos

Que la lógica se encuentra en todas partes es una verdad de perogrullo que no anima a nadie a estudiarla. Pero la lista de esas partes en donde la encontramos puede sorprender a muchos: para hacer reír con sus absurdos, los comediantes deben brillar en aptitudes puramente lógicas:

“I was great at Geometry. If I wanted to train someone as a comedian, I would make them do lots of proofs. That’s what comedy is: a kind of bogus proof. You set up a fallacious premise and then prove it with rigorous logic. It just makes people laugh. You’ll find that most of my stuff is based on that system … You must think rationally on a completely absurd plane”. (Seinfeld Universe: The Entire Domain, p. 96)

(Me iba muy bien en geometría. Si quisiera entrenar a alguien como comediante, lo haría ejecutar un montón de pruebas. Eso es lo que la comedia es: un tipo de falaz prueba. Escenificas una falsa premisa y luego la pruebas con rigurosa lógica. Solo eso hace a la gente reír. Pueden ver que gran parte de mi material se basa en ese sistema… uno debe pensar racionalmente en un plano completamente absurdo…).

No debe sorprendernos las palabras de Seinfeld (uno de los más conocidos comediantes americanos), el buen chiste es bueno porque esconde en el algo de verdad (is funny because is true). Y donde haya verdad, y seres humanos tratando de lidiar con su existencia, habrá lógica. Reducimos al absurdo no solo un argumento, o una premisa, sino toda una concepción de vida, o una ideología. Y cuando lo hacemos bien, aliados de las precisas reglas de la lógica, el resultado es usualmente hilarante: ¿Qué tan orgulloso debe estar el hombre que invento el mouse?

Locura y Lógica

Si para algo pudiese servir la lógica seria para convencer. En efecto, la pulcritud y el detalle con que se asume esconden la intención de compartir las certezas exterminando las dudas. Sin embargo, un teorema matemático no parece tener el poder de convencimiento que tienen un discurso, un poema, o una oración. Las decisiones importantes de nuestra vida suelen tener las más pobres de las motivaciones: nos lanzamos al abismo seducidos por una melodía sin letra.
No quiere decir esto que la lógica carezca de una belleza propia de la música: Russell nos hablaba de la belleza austera, como de escultura, que tenían la lógica y la matemática en general. Pero la música, además de bella, ha sabido siempre llegar a las masas, conmoverlas, moverlas; la marsellesa lleva siglos arrastrando a jóvenes de todos los rincones del planeta a una muerte temprana, segura, inútil, por ninguna razón mejor que un inexistente jour de glorie. Para la lógica no hay ni días gloriosos, ni momentos decisivos, ni ningún rastro de humanidad: es perfectamente imaginable un mundo sin humanos, sin responsabilidades, sin cultura. Un mundo perfectamente invisible, lleno de luz pero sumido en la oscuridad de lo inobservado. Curiosa actividad, la lógica exige un grado de inhumanidad que probablemente empujo a sus mejores exponentes al abismo de una locura.
Sin embargo ¿nos sentimos cómodos al llamar a estos faros de la humanidad, estos arquetipos de la racionalidad, simples trastornados? Tal vez Gödel sabía algo más del destino final de la vida cuando decidió matarse de hambre. Tal vez no. La soledad a lo que lo condeno el saberse el mejor Lógico de su tiempo es algo que nosotros tal vez ni siquiera podemos imaginar…

Mostrar lo inmostrable.

La Lógica, entre otras cosas, pretende ser la ciencia de lo posible y lo imposible. Tan grande es su pretensión, su voracidad. Wittgenstein creía que la mayor dificultad en enseñar lógica es que, por principio, de alguna manera todo el mundo ya sabía lógica, pues es imposible vivir una vida fuera de ella. ¿Cómo le puedo enseñar a alguien lo que ya sabe? Enseñar lógica probablemente es la tarea pedagógica más ardua.

“¿que hay detrás de mis palabras cuando digo “esto es una piña muy agradable”?”

La fascinación de Turing

La universalidad de la Lógica es una creencia típicamente occidental. Todos saben que Dios creó al mundo en lenguaje matemático, ¿pero acaso lo hizo en forma de silogismo? Galileo imaginaba al creador como un matemático, y las palabras con las que creo el mundo ecuaciones. El diablo creo la Lógica para parecerse a Dios. Con el diablo, por supuesto, nos referimos al Hombre. Sirvan estas hipérboles irresponsables como introducción a la fascinación que sentía Turing por el desarrollo de la Lógica, que es la misma fascinación subversiva y anarquista que hace parte de todo buen aficionado a la lógica. Cuando amamos la Lógica decimos: “no importa que otros hayan pensado, y no importa cual crean sea la verdad revelada, el don de la razón me ha sido dado y solo él me basta para hablar con Dios”.

En el video veremos la hermosa dramatización que la BBC hizo de la vida del importante lógico-matemático ingles Alan Turing, quien nos explica en que consistió el desarrollo del programa formalista de Russell y Hilbert, y el impacto que constituyo para el mismo el descubrimiento del teorema de Godel: